Puede ser cierto que todo lo que necesitemos sea amor. Amor a la familia, amor a los amigos, un "amor para siempre", pero es más cierto la necesidad de amarnos a nosotros mismos.
Que gran verdad cuando dicen: sólo cuando aprendes a amarte a vos mismos sos capaz de amar a alguien más. Sólo cuando entendes que a veces precisas quedarte en tu casa mirando una serie y comiéndote un pote de helado gigante, de chocolate, de dulce de leche o de lo que sea, y los dias que necesites despertarte a la hora que sea, sin poner alarmas, sin tener en qué pensar, podes amar a otra persona.
Y ni te digo las recorridas por el shopping de punta a punta, viendo cada remera y cada pantalón, probándote mil cosas, sin que nadie te diga nada. Sólo cuando entendes que hay veces que es mejor el aire limpio que contaminado, sos capaz de amar a alguien más.
Y no estoy hablando de ese amor que todos creen, es para toda la vida. Estoy hablando de un amor puro, de un amor libre, de un amor. A un amigo, a un hermano, a un tio, a un primo, a un sobrino.
Necesitamos ser libres para amar, necesitamos ser nosotros en toda nuestra esencia y en todo nuestro ser, para poder entender la importancia de amar a alguien. De compartir con alguien, de ganarnos la confianza de alguien.
Bienvenidos a mi nuevo yo.
Lucía Di Iorio
13/10/2015.
No hay comentarios:
Publicar un comentario