miércoles, 14 de octubre de 2015

*


"Soltar es la única forma de dejar que algo mejor suceda".

Seguro lees esta frase y te quedas pensando, un rato, tratas de relacionarla con algo que te haya pasado, con algo que hayas vivido estos pocos meses... y ¡zas! por arte de magia aparece ese momento y decís "típico, me pasó esto". Y después te das cuenta que en realidad no soltaste a nadie, porque no tenías nada agarrado.

Por donde empezar. "Soltar" algo o "Soltar" a alguien implica de alguna manera tenerlo "agarrado" o por lo menos estar enlazados (esa palabra me hace acordar al cuento del hilo rojo, si tengo tiempo se los cuento...).

Ahora respecto a esta frase que intenta darnos una palabra de aliento, mostrándonos que si soltamos a aquellas personas o aquellas cosas que nos hacen mal quizás puede venir algo mejor, es sólo para mi una frase futurista que nos intenta dar fuerzas y nos hace creer que algún día puede venir algo bueno.
Yo dije que amar, para mí, era libertad. Y sigo creyendo firmemente lo que digo. Cuando amamos a alguien tenemos que amarlo con toda la libertad, no podemos amar a alguien teniéndolo agarrado. Nos ahogamos, nos asfixiamos. Por eso la palabra "soltar" me rechina un poco. Entiendo que a veces hay amistades que es mejor perderlas que encontrarlas, pero todos somos libres. No tenemos por qué estar agarrados a alguien, ni tener a alguien agarrado de nosotros.

Ahora si concuerdo con que hay momento que debemos soltar, o mejor: historias que terminar. Y soltar no es lo mismo que dejar ir. Nadie está amarrado a nosotros, en nuestra plena libertad de amar a la otra persona debemos de ser lo suficientemente capaces de dejar ir a esa persona, de dejarla ser.

Y ni que hablar de los momentos que pasaste con esa persona y del recuerdo vivo de esa persona. Soltar, en este caso, nos sirve para hacer un espacio en nuestra mente, en nuestro corazón, en nuestra vida para cosas nuevas que de seguro van a venir. Esto me suena mucho a cuando nos dicen que debemos sacar de nuestro cuerpo la mala energía, es tal cual.

Amemos con libertad y por sobre todo: dejemos ser.

¡Buenas noches !
Lulit.

lunes, 12 de octubre de 2015


Bienvenidos, a mi yo más sincero, más puro, más natural.
Esta soy yo. Más yo, que nunca.






-


Puede ser cierto que todo lo que necesitemos sea amor. Amor a la familia, amor a los amigos, un "amor para siempre", pero es más cierto la necesidad de amarnos a nosotros mismos.

Que gran verdad cuando dicen: sólo cuando aprendes a amarte a vos mismos sos capaz de amar a alguien más. Sólo cuando entendes que a veces precisas quedarte en tu casa mirando una serie y comiéndote un pote de helado gigante, de chocolate, de dulce de leche o de lo que sea, y los dias que necesites despertarte a la hora que sea, sin poner alarmas, sin tener en qué pensar, podes amar a otra persona.

Y ni te digo las recorridas por el shopping de punta a punta, viendo cada remera y cada pantalón, probándote mil cosas, sin que nadie te diga nada. Sólo cuando entendes que hay veces que es mejor el aire limpio que contaminado, sos capaz de amar a alguien más.

Y no estoy hablando de ese amor que todos creen, es para toda la vida. Estoy hablando de un amor puro, de un amor libre, de un amor. A un amigo, a un hermano, a un tio, a un primo, a un sobrino.

Necesitamos ser libres para amar, necesitamos ser nosotros en toda nuestra esencia y en todo nuestro ser, para poder entender la importancia de amar a alguien. De compartir con alguien, de ganarnos la confianza de alguien.

Bienvenidos a mi nuevo yo.



Lucía Di Iorio
13/10/2015.